La importancia y los tratamientos de aguas residuales

La importancia y los tratamientos de aguas residuales 1


Las aguas residuales deben ser tratadas antes de ser vertidas a la naturaleza por dos razones fundamentales. En primer lugar, defender la salud pública y el medio ambiente, y en segundo lugar, reutilizar esa agua tratada para otros fines.

El motivo principal de tratar las aguas residuales es defender la salud pública y el medio ambiente. Si las aguas residuales no son tratadas y se vierten directamente a ríos, lagos o mares, es bastante probable introducir elementos de contaminación que acaben produciendo importantes daños ecológicos en el entorno ambiental y enfermedades de salud pública (causadas por virus y bacterias) en las personas y comunidades que entren en contacto con esas aguas contaminadas.

Otro motivo importante es la reutilización de estas aguas. Algunas actividades humanas que necesitan el consumo de agua no requieren que sea agua potable, hablamos por ejemplo del riego de zonas verdes o el agua utilizada para usos industriales o de servicios (limpieza de zonas industriales, lavado de vehículos, mantenimiento de calderas, etc.).

Tipos de tratamientos de aguas residuales

El tratamiento de aguas residuales se puede clasificar atendiendo a muchas variantes, aquí os comentamos una bastante común, que hace referencia a operaciones y procesos unitarios que se agrupan entre sí, de ese modo hacemos diferencia entre tratamientos preliminares, tratamientos primarios, secundarios y terciarios.

Los tratamientos preliminares no son un proceso en sí, sino que se utilizan para aumentar la efectividad del resto de tratamientos. Los tratamientos preliminares consisten en utilizar tamices, rejas o microfiltros para descartar los objetos más voluminosos y abrasivos. Los microfiltros y el tamizado descartan partículas de pequeño tamaño mientras que las rejas se utilizan para objetos de mayor tamaño.

Una vez aplicados este tipo de tratamientos preliminares, el siguiente paso son los tratamientos primarios. El objetivo principal en este paso es remover aquellos contaminantes que puedan sedimentar, como los sólidos sedimentables o los que son flotables, como las grasas. Los tratamientos primarios más conocidos son la sedimentación primaria y la coagulación.

A continuación procedemos con los tratamientos secundarios, que tienen como finalidad reducir la demanda biológica de oxígeno (DBO) que escapa a los tratamientos primarios. Esto significa que hay que seguir reduciendo el nivel de nutrientes y contaminantes del agua para hacer posible su reutilzación o su vertido a medios naturales. Algunos métodos utilizados en este tipo de tratamientos son: lodos activados, biodisco, lagunaje y filtro biológico.

Por último, los tratamientos terciarios tienen como objetivo remover contaminantes específicos, usualmente tóxicos o compuestos no biodegradables y eliminar completamente los contaminantes que aún perduran tras los tratamientos secundarios. En este tipo de tratamientos se utilizan como medio de filtración arenas, grava antracita o una combinación de ellos.

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