
Las hasta ahora cotidianas bombillas incandescentes de 60 vatios comenzarán a desaparecer del mercado por directiva de la Unión Europea.
Hace dos años se retiró del mercado las de 100 vatios, y se proceden entonces con las de menor consumo y capacidad lumínica.
Se trata, todavía, de las bombillas más usadas en la Unión Europea, y sin embargo ya no se las venderá más en cumplimiento de las normas comunitarias que obligan a retirar del mercado esta tecnología poco eficiente en el consumo de electricidad.
Se aplica así una Directiva de la Comisión Europea destinada a retirar del mercado aparatos de alto consumo y escasa eficiencia energética.
No obstante, los comercios podrán vender las que quedan en existencias, pero no reponerlas.
El objetivo es sustituirlas progresivamente por sistemas de iluminación de bajo consumo, con la finalidad de ahorrar energía y así evitar emisiones de CO2 a la atmósfera.
Vía: El Mundo