Avances en Latinoamérica: reciclado de neumáticos

Los neumáticos

duran hasta 500 años sin descomponerse. Su quema es la única forma que las personas encuentran para deshacerse de ellos, pero también es uno de los actos más contaminantes de nuestra sociedad.

La gran mayoría se quema en basurales con la intención de disminuir el espacio que ocupan. Sin embargo, las empresas que los fabrican son las que se tendrían que hacer cargo de los miles de millones de toneladas de neumáticos que se acumulan por todos los rincones del planeta.

Algunos países latinoamericanos han decidido poner en práctica actividades de reciclaje para estos elementos altamente contaminantes.

Primer caso: Chile

Chile avanza en este tema En este país, las autoridades decidieron reciclar la gran cantidad de neumáticos que se genera y hacer con ellos diferentes cosas como pasto artificial, pistas deportivas y suelo de seguridad para realizar deportes. Gracias a esta iniciativa, Chile recicla cerca de 9 mil toneladas de neumáticos al año. Sin embargo, esta cifra representa el 33% del total de los neumáticos desechados del país.

Segundo caso: México

Una vez que las llantas de automóviles se desechan y llegan a los vertederos de basura comienza el problema. Para contrarrestar sus efectos sobre el planeta, la empresa TireChip y Volkswagen México crearon en Puebla, México, una planta recicladora que convertirá los neumáticos en un asfalto ecológico al que llamaron Llancreto.

Según expone la Asociación Nacional de Distribuidores de Llantas, México genera alrededor de 25 millones de llantas desechadas al año. De esta cifra, nueve de cada diez van a parar a vertederos o depósitos clandestinos.

El proceso de reciclado se lleva a cabo a través de una serie de pasos. El primero consiste en apartar los costados del neumático o área de rodamiento . El segundo paso es retirar la ceja de las piezas, debido al metal que contiene dentro. En el paso que le sigue, la materia prima o llanta en forma de rosca es transformada en una banda o tira larga. Desde ahí, otra máquina llamada chipeadora corta esa pieza creada en varias tiras delgadas, para luego triturarlas en pequeños cuadros y, finalmente, incorporarlos al cemento hidráulico.

Se utilizan nuevas tecnologías que permiten moler una llanta cada seis segundos. Además, las máquinas soportan una capacidad total de 10 toneladas al día de neumáticos.

Vía:

Veoverde.com

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Acerca de Daniela Deicas

Comunicadora social, periodista, trabajadora en varios rubros, redactora por naturaleza... Siempre buscando más, de eso se trata.
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